Soy una ficción. Me inventé yo o me había inventado alguien que no era yo, es igual. Lo que importa es que vivo dentro de la ficción y mi vida es más que mi existencia.
Vale, hoy me pasé un poco. Pero, a fin de cuentas, ¿qué importancia tiene la realidad? Es más: ¿qué es la realidad? Es lo que preguntamos aquel día, frente al escaparate de una zapatería, a las ocho de la tarde.